Melnikov es el constructivista soviético más conocido en el resto del Mundo, en un tiempo próximo al grupo «ASNOVA» de Ladovsky y Golosov, exploraba las implicaciones psicológicas y perceptivas de la arquitectura. Sin embargo, la posición a medio camino entre el constructivismo y el academismo lo marginó, primero de la enseñanza en Vjutemas y después de la práctica profesional, en un momento histórico en el que los matices no tenían suficiente fuerza de persuasión. El arquitecto a menudo era tildado de formalista -la mayor descalificación en la cultura soviética- por parte de sus oponentes contemporáneos. Este funcionalismo se basaba en la expresividad de la forma –de los volúmenes en movimiento- y, en la graduación de las apreciaciones tanto de la arquitectura nueva como de la histórica. El propio movimiento invitaba poco a un estudio de la historia de arquitectura o, incluso, de las posibilidades que el movimiento moderno estaba aportando en toda Europa. El construct...