Tashkent es la ciudad capital y más grande de Uzbekistán. La cultura sogdiana y túrquica era predominante antes de la influencia del islam a mediados del siglo VIII d.C. La urbe fue reconstruida por primera vez después de que, Genghis Khan destruyera en 1219, aprovechándose de su ubicación en la Ruta de la Seda.
La urbe cayó en manos del Imperio Ruso en 1865 y, como resultado, se convirtió en la capital del Turquestán ruso. Los habitantes fueron testigos de un importante crecimiento y cambios demográficos, debido a las deportaciones forzadas de toda la Unión Soviética.
La Alemania nazi invadió la Unión Soviética, violando el Pacto Molotov-Ribbentrop, en junio de 1941. Es así como el gobierno soviético trabajó para trasladar las fábricas a la ciudad Tashkent, desde Rusia occidental y Ucrania, para preservar así la capacidad industrial soviética. Esto condujo a un gran aumento de la industria durante la Segunda Guerra Mundial, así mismo, la Unión Soviética estableció numerosas instalaciones científicas y de ingeniería en Tashkent durante el período de posguerra.
La mayor parte de la antigua ciudad fue destruida por un poderoso terremoto el 26 de abril de 1966, dejando a más de 300.000 residentes quedaron sin hogar, porque unas 78.000 casas mal diseñadas fueron destruidas, principalmente en las zonas densamente pobladas de la ciudad vieja, en donde predominaban las viviendas tradicionales de adobe. Las repúblicas soviéticas y algunos otros países, como Finlandia, enviaron “batallones de pueblos hermanos” y planificadores urbanos para ayudar a reconstruir la devastada Tashkent como una ciudad soviética modelo.
La ciudad fue reconstruida con amplias calles plantadas con árboles de sombra, parques, inmensas plazas para desfiles, fuentes, monumentos y acres de bloques de apartamentos. El metro de Taskent también se construyó durante esta época.
Tashkent era la cuarta ciudad más grande de la URSS al momento de la separación de la Unión Soviética en 1991, sólo después de Moscú, Leningrado y Kiev. En las últimas décadas, el Estado uzbeko nunca ha podido recuperar el desarrollo de las mejores épocas comunistas.







Comentarios
Publicar un comentario