Melnikov es el constructivista soviético más conocido en el resto del Mundo, en un tiempo próximo al grupo «ASNOVA» de Ladovsky y Golosov, exploraba las implicaciones psicológicas y perceptivas de la arquitectura. Sin embargo, la posición a medio camino entre el constructivismo y el academismo lo marginó, primero de la enseñanza en Vjutemas y después de la práctica profesional, en un momento histórico en el que los matices no tenían suficiente fuerza de persuasión. El arquitecto a menudo era tildado de formalista -la mayor descalificación en la cultura soviética- por parte de sus oponentes contemporáneos. Este funcionalismo se basaba en la expresividad de la forma –de los volúmenes en movimiento- y, en la graduación de las apreciaciones tanto de la arquitectura nueva como de la histórica. El propio movimiento invitaba poco a un estudio de la historia de arquitectura o, incluso, de las posibilidades que el movimiento moderno estaba aportando en toda Europa. El construct...
El Contexto Histórico. El nuevo Estado revolucionario en Rusia tuvo que hacer frente, tras la Toma del Palacio de Invierno de Petrogrado y el triunfo de la Revolución Socialista de octubre de 1917, a una conjunción involucionista de fuerzas internas y externas cuyo objetivo era el derrocamiento del poder soviético, de forma similar a los acontecimientos históricos que sucedieron a la “Toma de la Bastilla” de París en la Revolución Francesa. Los partidarios de antiguo régimen zarista, los cuales tenían importantes apoyos en el Ejército y la Iglesia Ortodoxa rusa, así como las clases explotadoras, representadas por la tradicional aristocracia terrateniente, eran las principales fuerzas contrarrevolucionarias internas. Los otros contrarrevolucionarios fueron los kulaks o “campesinos propietarios de tierras”, así como la burguesía, los cuales tomaron fuerza a partir del proceso de industrialización del Imperio ruso, iniciado en la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo, estos grupos fuer...